Un señor de cierta edad va, acompañado de su esposa, a su consulta de revisión anual con el doctor.
Cuando el médico entra a la sala de examen, le dice:
Voy a necesitar una muestra de orina, de heces fecales y de esperma.
El anciano, que estaba medio sordo, le pregunta a su mujer:
¿Qué quiere el doctor???
La mujer le susurra al oído:
“DALE TUS CALZONCILLOS.”

